viernes, 30 de agosto de 2013

Hamburguesita de bufalo


Desde que compre mi primer V-strom hace ya varios años tengo una deuda pendiente con su anterior dueño, como habrán leído a Vicky la compré en Bogotá y en un pacto de caballeros quede en repetidas oportunidades de encontrarme con él, quien la vendió también para comprarse otra v-strom, organizamos muchas veces para encontrarnos pero como en aquellas veces aun no ha sido posible.

Habíamos quedado en encontrarnos en La Dorada, Caldas, ya que es el punto equidistante entre su fría Bogotá y mi primaveral Medellin y el punto de encuentro seria La Bufalera, un restaurante reconocido por vender carne de Búfalo en todas sus versiones.

Pues ni he ido a La Bufalera, ni he cumplido mi promesa de encontrarme con él en La Dorada, pero igual seguían mis ganas de probar las tan famosas carnes del bufalo jejeje.

Debo decir que en el viaje que titule Santander extremo!!, paramos en el Bufalo Senta´o en Puerto Araujo Santander, un restaurante no tan especializado como La Bufalera, pues su carta solo tiene hamburguesas una carne a la plancha, chorizos y Genovesas (algo así como butifarra pero mas ricas) pero reconocido por vender las mejores Hamburguesas de bufalo, efectivamente para nosotros, teniendo en cuenta el hambre y el calor de la carretera, fueron las mejores.

Ese día pasamos solo a comer, era paso obligado para venir desde San Gil hasta Medellin, pero en esta oportunidad era diferente, saldríamos desde Medellin con la única intención de ir nuevamente a degustar de aquellas delicias.

Salimos 3 motos muy a las 7 am en un frió domingo, la ruta escogida seria Medellin, (teniendo que hacer parada obligada en Copacabana para desayunar los mejores Pasteles de Pollo que por estos lados conozco) Girardota, Barbosa, pasaríamos Cisneros en donde nos tomaríamos la obligada foto en la locomotora de occidente y seguiríamos rumbo Puerto Berrio.


Llegamos a Puerto Berrio antes del medio día  recibidos por el calor abrazador que caracteriza este pueblo y seguiríamos rumbo a nuestro almuerzo, llegamos al restaurante al medio día y degustaríamos una picada de chorizos y genovesas antes de la hamburguesa a la que íbamos.


La comida excelente y fue la recompensa para el viaje, el cual siempre estuvo acompañado de un muy buen clima, luego retornaríamos por Puerto Boyaca a salir a la Hacienda Napoles y de ahí a Río Calo a salir a Santuario donde haríamos nuestra segunda parada técnica a comer alguito, esta vez seria en el Llanerito un lugar especializado en carne a la llanera, que sencillamente es espectacular, seguiríamos rumbo a la casa y llegaríamos entrada la noche.



Un viaje de domingo de poco mas de 620 kilómetros en los que la buena compañía la camaradería y las delicias gastronómicas serian la constante en este viaje.