miércoles, 17 de septiembre de 2014

Por que cuatro ruedas son mejor que dos, bienvenida Rossita!!

Suele suceder cuando se tiene una motocicleta de alto cilindraje que la gente dice que por que con una moto de esas mas bien no la vendo y me compro un carro, por que dicen que es mejor cuatro ruedas que dos, y siempre mi respuesta era que por gusto a las motos seguía en mi V.

Pues bien, hace poco decidí hacerles caso y completar las dos ruedas faltantes y comprar a Rossita, mi bici, una Trek Madone 3.5 de Ruta, con la que intento recuperar algo del estado físico que algún día tuve e intentar bajar aquellos kilitos de mas que sobran.



Para lo cual me he puesto en la tarea de investigar en la web y encontré dispositivos con los cuales podré viajar con las 4 ruedas sin ningún problema y poder disfrutar de ambas pasiones, el viaje en la moto y el deporte en mi bici.

Opciones como esta se encuentran fácilmente, acá el enlace donde las venden http://2x2cycles.com/product/motorcycle-bicycle-rack/

Acá otra opción de la que no encontré quien la fabrica y que me gusta mas pues considero que podría ponerla encima del topcase en la parrilla, así tendría todo el espacio de la maleta para dejar el casco y chaqueta mientras monto en la bici.

No creo estar muy dispuesto a pagar los 300 dolares que vale mas los gastos de envío, así que me pondré a la tarea de buscar un mago de la metalurgia que se le mida a un proyecto similar, con el cual pueda viajar seguro y sin contratiempos, si te animas o sabes de alguien que pueda fabricarlo te lo agradecería...

Buena ruta.

martes, 2 de septiembre de 2014

Iron Butt, Colombia

En vista de la gran acogida que a tenido esta idea les explico un poco mas como la quiero hacer.

Resulta que gracias a nuestra hermosa topografía hacer 1.600 kilómetros o 1.000 millas en solo 24 horas continuas es una tarea titanica difícil de cumplir si salgo desde Medellin, esto debido a que como sea me tocaría atravesar la cordillera para salir o para entrar o peor aun para ambas con las perdidas de tiempo que eso conlleva, por eso la idea entonces seria arrancar desde Medellin el día viernes 10 de octubre tipo 5 de la tarde, después de salir del trabajo, rumbo Puerto Berrio, ahí quedarnos en el hotel que cada uno a su bien estime conveniente, recuerden que como es puente hay que realizar reservas casi que desde ya.

El recorrido seria desde Puerto Berrio y salir tipo 10 am con destino Fundación, Magdalena y retornar, importante mencionar el porque de las 10 am, resulta que considero conveniente que pueda dormir bien el día anterior y desayunar igualmente bien antes de salir, digo 10 por que al estar fresco el inclemente sol que hace hasta las 2 de la tarde seria fácil de sortear y de ahí darle duro hasta ir a Fundación para estar llegando nuevamente al hotel antes de la media noche, me inclino mas por Puerto Berrio pues este recorrido ida y vuelta son 1128 kilómetros mientras que saliendo desde Puerto Triunfo ida y regreso se sube a 1318 kilómetros, dormir en el mismo hotel del que salimos y al día siguiente arrancar hasta Lerida, Tolima y regresar nuevamente al hotel antes de las 10 am del domingo para así haber cumplido con el trayecto.

Por que no salir a las 8 am?? por que si llego a media noche a dormir al hotel tendría menos tiempo para terminar el resto del viaje al día siguiente o me tocaría despertarme a las 3 am y considero que es un horario muy peligroso para salir.

Ojo, si el tiempo planeado se cumple y se llega al hotel antes de la media noche lograríamos dormir y retomar el viaje antes de las 5 am para hacer los 510 kilómetros restantes.

Si hacen la suma el recorrido inicial es de 1128 kms y el segundo de 510 para un recorrido total de 1638 kilómetros, 38 kms mas de los requeridos para la certificación, sin embargo acá es donde viene el tema de lo que se requiere para ser certificado y es que por ejemplo hay que tener un testigo a la salida y a la llegada que firme el formato, así mismo como no es un viaje de un punto A a un punto B, sino de un punto A a un punto A por la misma carretera tenemos que tener un testigo que firme en Fundación magdalena y en Lerida y que adicionalmente sea en una bomba de combustible donde obligatoriamente hay que tanquear las motos par dar constancia que si fuimos...

En este enlace están todas las condiciones para la certificación así como la lista de formatos a llenar  http://www.ironbutt.com/ridecerts/getdocument.cfm?DocID=30

Otro punto que podría servir de salida y llegada seria en La Dorada, donde estaremos saliendo y llegando en la Ruta del Sol... pero tocaría ver nuevamente los sitios de retorno para que el proyecto sea viable.

Se reciben recomendaciones, cambios y demás...

lunes, 1 de septiembre de 2014

IBA Colombia

Desde que recuerdo tener moto de alto cilindraje he escuchado eso de Iron Butt, resulta que todo el mundo dice que tiene culo de hierro por haber hecho un viajecito de 500 kilómetros en un día y sino busquen en google, no me las pico pero esa distancia por mucho la he pasado solo para ir a almorzar, he logrado hacer hasta 950 en un solo día pero no me considero un Iron Butt, hasta ahora...

Resulta entonces que me he puesto en la tarea de investigar al respecto, buscando en la pagina oficial del IBA hay muchas pruebas que se pueden hacer para ser certificado, pero casi todas están diseñadas para las maravillosas carreteras norteamericanas, en donde inclusive hay pruebas de costa a costa en Estados Unidos en menos de 50 horas, otras de costa a costa solo en Canadá, la vuelta a los grandes lagos, y las mas extremas como 100.000 millas en un año, o 10.000 millas en 10 días, entre otras.
Para mas información pueden acceder a este link http://www.ironbutt.com/ridecerts/ 

Pues bien, la que quiero hacer se llama Saddlesore 1600k, una prueba para realizar en 24 horas continuas y una de las mas fáciles si se tiene en cuenta las grandes distancias que conté anteriormente, y que por las condiciones de nuestra topografía sería la mas fácil de hacer, ya tengo la fecha lista, la moto esta al pelo para la prueba e inclusive ya tengo la ruta seleccionada.

Ah un dato muy importante, al llamar a la asociación, me confirmaron que de Colombia no hay un solo registro de IBA, así que si logro cumplir el tasado seria el primer colombiano en realizarlos.

Quien se anima???  

martes, 6 de mayo de 2014

Fin del viaje... q experiencia maravillosa!!

Luego de rápidamente pasar la frontera, debido a un fuerte aguacero que se acercaba, seguimos hasta Pasto en donde entrada la noche vinimos a almorzar y llamaríamos a nuestro amigo Alvaro Burbano quien, como al principio del viaje, nos recibiría pero esta vez para que le contáramos todas nuestras experiencias vividas en estos 14 días de viaje, aunque primero nos llevaría al hotel donde nos quedamos al inicio del viaje con el fin de poder bañarnos y dejas las motos, pues nos dijo que las experiencias de los amigos moteros le gustaba escucharlas en compañía de un buen Hervido (conocidos en el interior como canelazos).

Fue así como nos encontramos y charlamos por mas de 3 horas, en compañía de al menos 3 de esos hervidos con buen aguardiente Nariño, incitándolo a que viajara mas lejos, pues aunque conoce todo Colombia solo ha llegado hasta Mancora, Perú, nosotros simplemente le decíamos que lo mas difícil del viaje era entre Medellin y Pasto por lo malas que están nuestras vías comparadas con las bellezas de Ecuador y Perú, que debería aprovechar para viajar mas y mas al sur.


Al día siguiente el viaje seria hasta Pereira, ciudad donde viven mis padres y aprovecharía para visitarlos y descansar antes terminar el regreso a Medellin, llegamos un viernes y al sábado cuando pensábamos arrancar y terminar el viaje sufrí un desperfecto mecánico, tal vez recordaran que en Trujillo tuve que cambiar el piñón de salida de mi moto y que por mas que buscamos solo logré que me prestaran uno de una honda Transalp 700 y aunque fue de inmensa ayuda al ser un piñón 530 y mi cadena ser 525 terminó dañandola, resulta que la cadena se estiro de tal forma que se salió y como siempre en el viaje encontré alguien que no dudo en ayudarnos, poniéndole un pin 520, con ese pin se solucionaba el problema de estiramiento pero le daba un constante sonido a la cadena por que el eslabón era menor... pero igual servia para llegar a casa.



Mientras todo eso ocurría, pacientemente Alejo esperaba, y más fue la sorpresa cuando ya mi moto estaba lista e íbamos a arrancar y a quien ya no le quería funcionar fue a él, la moto simplemente falleció, se murió, no dio más, no supimos que paso en ese momento pero ni empujada ni con arranque por batería la moto quiso prender, así que a Alejo se le acabaría el viaje en Pereira, teniendo que llamar a la aseguradora para que desde allá lo enviara en grúa hasta Medellin.



Ya sin la necesidad de arrancar con Alejo, decidí quedarme en Pereira un día más, descansar y acompañar a mis padres ya que a mi papa lo habían hospitalizado desde el mismo día que salí de viaje y duró en esas hasta el día que regresé, todo por cuenta de la próstata que hubo que sacarla por cirugía.

Al día siguiente retomaría mi viaje hasta Medellin, pensando en cada instante en todas las cosas buenas que viví, las cosas que aprendí, lo impaciente que puedo ser contrastado con lo paciente ante las situaciones adversas que vivió Alejo, lleno de grandes y gratas experiencias que contar y mejor aún con un montón de nuevos amigos que hicieron que lo mejor del viaje fuera conocerlos y disfrutar de su compañía.

Kilómetros totales del viaje.
Muchas gracias por leer y aguantarme durante este largo relato.

Desde hoy les digo que mi regalo de cumpleaños numero 35 sera ir a Ushuaia y de 40 años sera Alaska... así las cosas hoy empieza la cuenta regresiva de 3 años para el primero y 8 años para el segundo de esos viajes que con seguridad estarán enmarcados por muchas nuevas experiencias que me conviertan en un mejor ser humano.

juanmejia...



lunes, 28 de abril de 2014

Colombia, Ecuador y Perú, lo mejor del viaje fue la gente que conocí!!! Octava entrega

Montañita nos dejo antojados de sus playas y su fiesta, los días que estuvimos fueron poco soleados y en buen parte con un constante roció, de ese que no moja pero que emputa, y por el que desistimos intentar surfear, ademas que no había grandes olas y el agua estaba bastante fría; despertaríamos temprano con el fin de tomar toda la ruta del sol, que es la vía que va por toda la costa ecuatoriana y el fin era llegar a Esmeralda y luego lograr llegar a Ibarra, pero el camino resultaría muy diferente.

Nos despedimos de Charly y Dario quienes muy formalmente nos atendieron en el Hostal Montañita surfCamp y emprenderíamos nuestro viaje llegando a Manta, esta es una ciudad costera que se ve muy linda aunque pero también como buena parte de su industria es pesquera, huele bastante desagradable, así que lo único que haríamos allá seria pasarla de largo.



Luego de esto iba yo punteando el viaje, como ocurrió casi siempre, guardando una distancia prudente con Alejo con el fin de verlo e informarle si veía algo en el camino que fuera peligroso, cuando deje de verlo un carro que venia en sentido contrario empezó a hacerme cambio de luces como queriendo decir algo, así que con mi intercomunicador intente comunicarme con Alejo y oh sorpresa me lleve cuando me dijo "marica, me caí", inmediatamente pregunte que como estaba él y respondió que bien pero que la moto estaba vuelta mierda, así que con la prudencia del caso hice la u y retorne hasta donde estaba.

Mayor fue mi sorpresa cuando vi cerca de 4 carros que habían parado a ayudar a un desconocido que había tenido un accidente en ruta, todos preocupados por su estado y ayudándolo a parar la moto que evidentemente había sufrido bastante, le pregunté como estaba él y afortunadamente y gracias a las protecciones que llevaba no le había pasado nada, empezaron a irse todos los carros menos uno en el que iban dos señores quienes dijeron no irse hasta saber que estaba bien, inclusive se ofrecieron a llevarlo a un hospital para que lo revisaran pero al cerciorarnos que no era necesario decidieron darle a Alejo un tarro de agua fría que llevaban en el carro para que se refrescara y se le bajaran las gu**as pues se notaba que las tenia en la garganta, luego de esto seguirían su viaje.




En eso llego un Policía en una de esas hermosas Suzuki Bandit 1250cc y pregunto que había pasado y al ver que no había heridos continuo su camino, también llego Mario Iniguez, en una preciosa KTM 990 R ADV, un ecuatoriano muy formal que muy amablemente nos ofreció llevarnos a un taller donde arreglar la leva del clutch que se había roto y que era necesaria para prender la moto y realizar los cambios, prendimos la moto empujada y nos regresaríamos a Manta siguiendo a Mario a realizar la reparación, afortunadamente en el taller al que nos llevó encontraron una leva compatible y logramos seguir nuestro viaje.

Debido a este percance y por recomendación de Mario decidimos cambiar la ruta inicial, y tomar la ruta Chone, Santo Domingo, Quito, ruta bastante exigente con mucha tracto mula y que en algunos tramos superaba los 3000 mts por lo que el frió fue otro compañero en esta vía; la moto de Alejo desde que se le puso la leva en Manta venia funcionando bien, Alejo era el que venia bastante nervioso y esto también por que el manubrio se había torcido y el parabrisas se había roto, lo que hacia que la conducción fuera muy distinta y que el viento le diera directamente, antes de llegar a Quito su moto empezó a tener un sonido muy diferente, al parecer el mofle estaba desajustado y hacia que los gases de la combustión salieran por el empalme entre el motor y el tubo del mofle y sonara muy raro, ya era tarde tal vez mas de las 8 de la noche y aun no llegábamos a Quito así que le dije a Alejo que siguiéramos y que en Quito buscaríamos donde hacer el arreglo pero que quedarnos en la mitad de la nada no era una opción.

Seguimos y empezamos a bajar y ya veíamos a Quito pero aun estaba muy lejos, llegamos a una Y en donde a la izquierda se iba a hacia Quito y a la derecha decía Ibarra, sin conocer la ruta decidimos tomar la vía que decía Ibarra hasta llegar a un pueblo llamado Sangolqui en donde ya el mofle no dio mas, se reventó y la moto empezó a sonar extremadamente duro, tanto así que Alejo en medio de su putería se bajo de la moto y la cogió a pata a lo que serenamente le dije que era mejor que la moto estuviera averiada a que estuviéramos en Manta esperando a que lo operaran pues el accidente a mas de 110 km había sido muy duro, esto hizo que se calmara y que tomáramos la decisión de buscar donde dormir pues ya eran cerca de las 10 de la noche.

Como en todo nuestro viaje encontramos personas maravillosas, en este caso no seria diferente, paramos al ver el primer señor que nos encontramos y le preguntamos de un hotel para pasar la noche y muy amablemente se montó en su carro y nos dijo que lo siguiéramos que el iba ya a descansar y que en el hotel donde se estaba quedando habían habitaciones disponibles, llegamos y así fue y después de un muy buen baño con agua caliente descansaría esperando que al día siguiente consiguiéramos donde soldar el mofle y poder continuar. 

Por mi parte había dormido muy bien, el baño de la noche anterior había hecho que descansara bastante, ademas el frió en este pueblo era bastante bueno para poder dormir plácidamente, el que no había dormido nada era Alejo, al verlo a las 7 am le pregunté y estaba despierto desde las 4 de la mañana; salimos en búsqueda de un taller donde pudieran soldar el mofle y encontramos uno cerca del hotel, el soldador aun no llegaba así que decidimos desayunar en una panadería en donde el dueño nos hizo huevos revueltos, algo que nos subió mucho el animo, después de esto iríamos nuevamente al taller para hacer la reparación quedo algo desprolija pero lo suficientemente buena como para que la moto dejara de sonar y poder continuar el viaje.


A eso de las 10 de la mañana ya estábamos en ruta y el siguiente paso, si es que encontrábamos, era comprar el vidrio del espejo izquierdo que también se había roto y el cual era muy importante para la conducción, lo encontraríamos en Cayembe, luego de esto la ruta siguiente seria Otavalo, Ibarra, Tulcan, Rumichaca en donde haríamos el tramite de aduana de las motocicletas y el de migración para poder entrar a Colombia.




Ya pasado Ipiales Alejo volvió a tomar confianza en su moto y empezó a rendirnos de nuevo, llegaríamos a Pasto entrada la noche a descansar pues al día siguiente nos esperaba llegar a Pereira.

Continuará...


jueves, 24 de abril de 2014

1000K 2 Days Roadtrip


Jueves 17 de Abril del 2014,  3:11 pm, Juan Mejía me escribe para invitarme a rodar a Pereira y regresarnos el día sábado, pero no por la vía tradicional, es decir, Medellín - Alto de minas - pintada - santa rosa - Pereira, no!; la ruta era bajar a Doradal, coger la ruta del sol hasta Ibagué y llegar a Pereira por el Alto de La línea. La ruta me llamaba la atención porque siempre había querido hacer La línea en moto!. Como tenía visita, por aquello de la Semana Santa, se negoció con la familia y le fijé y confirmé la hora, Viernes 8 am en la bomba de Industriales.

Viernes 7:45 am muy temprano llegué a la bomba a esperar a Juan, una vez llegó llenamos el tanque y salimos en ruta a tomar la autopista Medellín- Bogotá, así estuvimos por alrededor de 2 horas en la ruta, llegamos a desayunar un buen calentado de frijoles con carne de cerdo, arepa, quesito y limonada.

Una vez llenos del desayuno y de charlas con Juan Miguel, un amigo con el que también salimos algunas veces y que también tiene una V y el cual al ver nuestro check in y al encontrarse cerca del restaurante fue a desayunar con nosotros. Debido a que es semana santa, la procesión del día viernes no podía faltar, la fila era un poco larga, pero con tan buena suerte que de una patrulla de policía se bajó uno de ellos y nos recomendó una pequeña trocha  que nos sacaba adelante de la procesión, pues procedimos a dar la vuelta y a buscar la pequeña trocha, que por cierto muy buena!. Una vez pasamos la procesión cogimos la ruta del sol, la cual a un promedio de 140 kms le dimos hasta Armero, o bueno las ruinas de Armero, el cual el 13 de Noviembre de 1985, debido a la erupción del Volcán Nevado del Ruiz acabó con la vida de miles de personas. 

Luego de las respectivas fotos, continuamos nuestro camino hacia la ciudad Ibagué. El calor era infernal, pero los paisajes y la ruta hizo que el calor fuera llevadero. Una vez llegamos a Ibagué, a las 2:30 pm, la respectiva foto y sigamos, que la Línea nos esperaba. 

Tomamos la variante  y empezamos a subir por las curvas de perico, excelente curvas con muy buenos  peraltes, por esas curvas y hacer el Alto de la línea fue que decidimos hacer este viaje, un poco largo para todos aquellas personas que no saben y no entienden lo que se siente y lo relajante que es rodar en moto.

Llegando a Cajamarca, tuvimos que hacer una pequeña parada para que Juan apretara la tuerca de la dirección, la cual venía un poco floja y hacía que coger las curvas se sintiera un poco extraño; luego del ajuste comenzamos a subir hacia La línea, que carretera! Muchos viaductos y mucha construcción de túneles, el día que la terminen, si es que algún día la terminan, va a quedar muy buena para viajar en carro, pero no en moto, pues va a quedar con muchas rectas y pocas curvas, y la verdad La línea es una carretera que a todo motero le gusta, pues está llena de curvas, algunas muy cerradas y el paisaje es pasado, adicionalmente a medida que se asciende, el frío  comienza a entrar por la ropa de montar y el altímetro  se dispara hasta que llega a los 3289 msnm, donde  la neblina no se hace esperar y entra a formar parte del paisaje. 


Luego de las respectivas fotos y de 500 kms recorridos, comenzamos el descenso hacia Calarcá, un descenso igualmente bueno, pero con el agravante que la neblina es tanta que toca bajar muy despacio, pues las curvas no se ven, sino solo hasta que encuentra con la defensa de protección que hay en todas las curvas.


Luego del descenso, llegamos a Calarcá, paramos a la respectivas fotos, calca en la señal de transito, como símbolo de que  Juan K estuvo ahí (las mías quedaron muy bonitas en la casa, avispado!). Luego seguimos en sentido hacia la ciudad de Pereira donde descansaríamos luego de 590 kms de recorridos.

Al día siguiente nos encontramos a eso de la 1:30 pm para dirigirnos a la ciudad de Cartago, pues no nos podíamos ir sin comer la deliciosa chuleta valluna que preparan en dicha ciudad. 

Luego de almorzar y de huirle al aguacero que se avecinaba a Pereira, decidimos coger la vieja ruta que conduce de Pereira  a Medellín, la cual lo lleva a uno a través de La Virginia, Viterbo, Anserma, Riosucio y se empata con la carretera normal en el municipio de Supia; la verdad era primera vez, para ambos, que tomábamos  esta carretera, pero que carretera! Muchas curvas y los paisajes muy bonitos. 


Al llegar  a Supia seguimos el camino y llegamos a La Pintada, donde nos tocó esperar 30 minutos mientras pasaba la procesión y al ver el torrencial aguacero que caía sobre la vía a subir al alto de minas, decidimos tomar la ruta alterna por Puente Iglesias, pero oh sorpresa que nos llevamos cuando llegando al cruce para coger hacia Fredonia, el aguacero venía bajando en dirección hacia nosotros, por lo que decidimos seguir hasta Bolombolo y subir por Amaga, y fue acertada pues le hicimos el quite al aguacero y llegamos a nuestra ciudad a eso de las 8 de la noche y luego de 1000 kilómetros de recorrido, de paisajes y cambios climáticos muy duros, pero que valen la pena vivir y aguantar.

En resumidas cuentas, si un fin de semana quiere darse una rodada diferente, y quiere sacarle cayo a la nalga, esta ruta es muy recomendada.



jueves, 10 de abril de 2014

Colombia, Ecuador y Perú, lo mejor del viaje fue la gente que conocí!!! 7ma entrega

Ese día arrancamos a eso de las 7 de la mañana, la idea era hacer frontera e ingresar a Ecuador lo mas pronto posible, los Soles escaseaban y salimos con poco combustible de Corrales que esta ubicada a menos de 40 kilómetros de la frontera, sin embargo decidimos gastarnos esos pocos Soles que nos quedaban en una estación de combustible a la entrada de Tumbes, recuerdo que yo tenia como 15 Soles y Alejo 18, tal ves menos, eso para que se hagan una idea a duras penas nos alcanzaba para poco mas de un galón de combustible pues en esa zona del Perú el galón costaba 14,85 Soles... dicho esto y con la premisa de no cambiar mas dolares para comprar esa gasolina tan costosa arrancamos esperando que en Ecuador pudiéramos tanquear pronto y ahorrar, pues allá el costo del galón es de tan solo 1,48 dolares.

La frontera de ingreso a Ecuador fue la mejor de todas, nada de demoras, entregamos los documentos de importación temporal de la moto en la aduana peruana y haríamos el sello del pasaporte en Ecuador, todo muy rápido, de ahí seguiríamos ya en las motos hasta el puesto de control donde se hace de nuevo la importación de la moto para transitar en Ecuador y nos tocó un señor muy formal y ágil que hizo el tramite en escasos minutos, muy diferente al tramite al entrar de Colombia que como les dije en el primer blog fue de casi 3 horas.

Ya para ese entonces habíamos pasado Huaquillas y con esto los 40 kilómetros que inicialmente nos separaban de Ecuador y ahora si el combustible empezaba a escasear, necesitábamos llegar con urgencia a una bomba de combustible o nuestras motos se apagarían en cualquier momento ya para esta hora el hambre también empezaba a hacer de las suyas por lo que sumada a la necesidad de tanquear las motos había ya la necesidad de tanquear nuestros cuerpos, esto fue otra cosa que casi no conseguimos, hasta que llegamos a un redondel (glorieta o rompoy en Ecuador) donde encontramos uno pequeño, por no decir diminuto restaurante donde las opciones eran caldo de gallina con arroz o arroz con caldo de gallina, no había mas, ni huevos ni nada, así que entre tantas opciones yo me comí una pechuga con arroz bañado en mucho caldo y Alejo comió mucho arroz con caldo de gallina y un buen muslo, con té.

Ya con nuestros cuerpos llenos y con las energías recuperadas debíamos buscar urgente una bomba, preguntamos que cual era la mas cercana y nos dijeron que para motos no había, que por una restricción o un paro de no se qué en la siguiente bomba solo podían tanquear los carros, las motos seria hasta la siguiente, llegamos a esa y la cantidad de motos mas el calor que hacia nos hizo continuar, cuando mire el indicador de mi moto ya marcaba reserva y la de Alejo estaba en su ultima raya cuando de un momento a otro dejo de marcarle, según el tablero ya no le quedaba mas gasolina, la premisa era llegar a una bomba YA pues ni el ni yo teníamos como ir a buscar gasolina en caso que alguno se quedara varado, llegamos a Arenillas y por fin la vimos, sin embargo nos toco pasarla y realizar un retorno como al kilómetro y nosotros esperando que no se apagaran pues empujar estas motos con la carga que llevábamos no era una opción, pa colmo de males empezó a llover pero alcanzamos a llegar a la bomba y tanquear, le cupo a mi moto casi los 9 dolares (si, créanlo, menos de 18.000 pesos colombianos) contando con que llene un timbo de 1 galón que llevábamos de reserva, el cual nunca mas viajo vació para evitar tener otro susto como este.

De ahí en adelante el viaje seria mas calmado hasta que Alejo se dio cuenta que a uno de sus portaalforjas se le había fracturado la soldadura, ahora la premisa era buscar un soldador que arreglara esta avería y como el viaje no podía ser mejor antes de llegar a Guayaquil vimos un grupo de hombres que hacia una carrocería con un equipo de soldadura y nos arreglaron el problema y lo mejor, gratis.



Pasamos Guayaquil, ciudad de la cual debo decir que es la que mas bonita me pareció de todo Ecuador, lastima que el paso haya sido tan rápido pues queríamos llegar pronto a Montañita, seguimos nuestro camino hasta que por fin entrada la noche llegamos, debo decir que el viaje en esta ultima parte se nos hizo eterno, después de pasar Jipi Japa no volvimos a ver ningún letrero que indicara como llegar a Montañita y el GPS perdió la ruta, simplemente se enloqueció, tanto así que llegamos a pensar que el tal Montañita no existía y que mas bien era un mito urbano, hasta que por fin vimos el letrero de bienvenida, luego nos enteraríamos que habíamos tomado la ruta mas larga para llegar. 


Entrando a Montañita nos encontramos con Charly un ecuatoriano bohemio que nos ofrecio su hostal alejado de la bulla propia del lugar, nosotros desconfiados y con ganas precisamente de la bulla famosa de Montañita, nos miramos como pensando que como nos íbamos a perder precisamente del encanto que nos llevo hasta allá, sin embargo al ver los hoteles del centro y no ver un sitio adecuado donde dejar las motos decidimos aceptar y conocer su hostal, llamado Montañita Surf Camp.


Afortunadamente aceptamos la idea de Charly, es un muy buen lugar donde hospedarse en Montañita, queda a solo 5 cuadras del centro, alejado de la bulla y aunque no tenia propiamente un parqueadero pudimos guardar y resguardar nuestras motos durante los dos días de descanso que estaríamos allá, Montañita es un lugar raro, loco, bohemio, lleno de extranjeros aunque para la época en la que fuimos nosotros hacíamos parte de una minoría que visitaba sus playas, nos contaron que para semana santa era una locura completa donde no cabía la gente, tal vez fuimos en la época mas tranquila que nos permitió conocer mucho de este pueblo, nos iríamos con la promesa de regresar al famoso Sodoma y Gomorra Ecuatoriano y poder surfear pues ni el clima ni las olas se prestaron para hacerlo.






Continuará...

martes, 18 de marzo de 2014

Colombia, Ecuador y Perú, lo mejor del viaje fue la gente que conocí!!! 6ta entrega

Tal como lo imagine, tal vez mejor, conocer el Cañón del Pato hizo que todo el viaje valiera la pena, es cierto que Colombia es muy hermosa, que Ecuador es maravilloso, sobre todo por su infraestructura vial y sus magníficos nevados, pero Perú me dejo con una sensación distinta, los extremos que allí se ven no los había encontrado en ninguna otra parte, tal vez esto sea reflejo de lo mucho que me falta por conocer, pero después del Amazonas Colombiano, los Desiertos y especialmente la ruta del Cañón del Pato, son los mejores paisajes que recuerdo haber visto.

Como mencione en mi anterior relato, el circuito completo desde Trujillo, Cañón del Pato, Caraz, Huaraz, Casma, Chimbote, Trujillo fue de cerca de 622 kilómetros, que por la exigencia de sus carreteras nos dejo exhaustos tanto a nosotros como a nuestras motos, mas la de Alejo que sufrió mucho en el destapado, lo que hizo que debiéramos mandar a rectificar el rin delantero de su spiderwind pues se había descobalado producto de una piedra en el camino, así como también la vibración había dañado una de las soldaduras de los herrajes de las maletas laterales, para ese entonces ya habíamos comprado muchas cosas para traer, Pizco, Ron Cartavio, Chicha Morada, Leche Evaporada, Especias, Cerveza Negra e Inca Cola, hacían parte de las tantas cosas que traeríamos para recordar este maravilloso viaje, lo que hacia que las maletas estuvieran extremadamente pesadas y el arreglo de la soldadura de la moto de Alejo se convirtiera en un asunto mas que estético de seguridad.

Paso el mañana mientras recorríamos el centro de Trujillo y disfrutábamos un buen desayuno en el restaurante El Rincon de Vallejo, volvimos a SoloMotos y nada que lográbamos que la moto de Alejo quedara lista, por lo que aceptamos la invitación de nuestros amigos Julio Acosta y Ozkar Taobada para ir a comer al restaurante Caribe ubicado en las playas de Huanchaco, íbamos con la promesa de comer el mejor Cebiche Peruano y debo decir que así fue, Alejo pidió Cangrejo reventado que también estaba delicioso aunque un poco difícil para comer...







Las playas del Pacifico peruano no son como nuestras playas caribeñas, al menos no en la época del año en el que fuimos, el frió y la neblina son una constante que hizo que ni siquiera quisiéramos intentar entrar al mar.



Luego del delicioso almuerzo Ozkar nos llevo a conocer su "humilde" casa de playa, donde imaginamos que volveríamos en algún nuevo viaje y luego nos llevaría a conocer las Huacas del Sol y la Luna, monumentos arqueológicos muy importantes de la cultura Inca.



En la tarde regresaríamos a SoloMotos y ya la moto de Alejo estaría lista para iniciar nuestro recorrido hacia Colombia, alistaríamos maletas y dejaríamos todo listo para arrancar al día siguiente... en la noche Julio y su esposa Paula nos invitarían al Club de Golf de Trujillo; que maravilla como terminamos nuestra estadía en esta increíble ciudad, en una cata de Ron Cartavio y luego en una cena genial donde disfrutamos mucho y prometimos que volveríamos a visitarlos, no me canso de decir que las personas que conocimos en este viaje fue, que amabilidad para con estos dos extraños que nunca habían visto y a los que les permitieron entablar una amistad, Julio, Paula, Ozkar, Mario y Johny, nuevamente muchas gracias por recibirnos y brindarnos su amistad.






El día siguiente empezaríamos el retorno hacia Colombia, y nos recomendaron ir a Lambayeque a conocer el Museo de las Tumbas Reales de Sipan, mejor conocido como el Museo del señor de Sipan, muy hermoso y mucho lo que logramos aprender en su recorrido sobre esta gran cultura, así como también quedamos asombrados con los tesoros que alli se resguardan, con decirles que en la ultima parte hay un espacio dedicado a los saqueos de tumbas vividos en el descubrimiento y se relata como se desconoce el valor de los elementos hurtados, hay un escrito en el que en compañia del FBI se incauta en Estados Unidos un protector dorsal avaluado en 1´700.000 dolares y eso que la noticia fue de la época de los 80´s.







Aprovecharíamos también para desayunar en Lambayeque, el desayuno mas guerrero de todo el viaje pues comimos camote y papas fritas acompañadas de una Inka Cola, ahí mismo compraríamos llaveros representativos de la cultura Inca y en general del Perú.

Después de esto, debíamos volver a tanquear nuestras motos, pues nos esperaba nuevamente el desierto de Chiclayo, con sus mas de 220 kilómetros donde no encontraríamos nada diferente a arena, la monotonía de esta vía hizo por un momento que se sintiera el cansancio por lo que debimos parar y refrescarnos para poder continuar, pasaríamos Piura y Mancora y al ver que aun estaba el día claro decidimos avanzar hasta Zorritos donde los hoteles que vimos se salian de nuestro presupuesto por lo que decidimos continuar hasta Corrales donde encontraríamos un muy buen hotel con parqueadero donde dejar nuestras motos y tomar un merecido descanso.



Esta historia continuará... 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cañón del Pato, MÁGICO!!!

Siguiendo con mis relatos del viaje por Colombia, Ecuador y Perú, hoy debí hacer uno especial para nuestro sexto día, el día en que haríamos el mítico Cañón de Pato.

La noche antes del viaje la ansiedad de que amaneciera era muy alta, le pedimos a nuestro amigo Julio Acosta que nos acompañara pues no conocíamos la entrada al Proyecto Especial Chavimochic, a lo que respondió no poder pero nos dio la información suficientemente clara para poder ir, pensábamos salir temprano y llegar a Huaraz a dormir y al día siguiente hacer el recorrido de regreso a Trujillo.

Nos dijo que él no podía ir pero que un amigo trujillano hace mucho quería hacer esta ruta y que nunca la había hecho, se trataba de Mario DiPietro, quien muy a las 6 de la mañana nos estaba esperando en SoloMotos para arrancar.

Para este viaje no llevaríamos maletas laterales y solo tendríamos las cosas básicas para un día de viaje pues sabíamos que nos esperaban mas de 100 kilómetros de carretera destapada y entre mas livianos fuéramos mejor, arrancamos muy puntuales y buscaríamos donde desayunar, y fue en un pueblito llamado Chao donde lo hicimos, solo se conseguía Caldo de no se que y después de preguntar en varios "restaurantes" logramos que una señora nos hiciera 5 huevos con panes y Coca Cola y poder seguir después de requintar el tanque de combustible.

Después de poco mas de una hora de haber arrancado de Trujillo llegaríamos al letrero de la Bocatoma Chavimochic, por ahí es por donde se debe ingresar y es una carretera privada en donde hay un guarda que restringe el acceso y a lo que solo nos pregunto desde donde veníamos en nuestras motos y al decir que eramos de Colombia inmediatamente accedió a darnos ingreso, esta vía aunque es privada es muy turística pues como dice Julio Acosta el Cañón del Pato es una de esas carreteras obligadas que todo motero debe recorrer, así como lo son la Ruta 40 en Argentina, la Ruta 66 en Estados Unidos o la Ruta de la Muerte en Bolivia, solo por citar algunas.




Desde el mismo momento que pasamos al guarda empezaríamos a recorrer el terreno destapado y se empiezan a ver paisajes geniales, los letreros de "Monumento Arqueológico Intangible" abundan en esta zona aunque debo decir que por la ignorancia de los que íbamos en el viaje no veíamos nada diferente al letrero jajajaja tal vez allá algún tesoro escondido ahí pero era imperceptible para nuestros ojos.




Luego de recorrer varios kilómetros a buenas velocidades llegaríamos a la siguiente parada obligada en la que un guarda, al igual que al ingreso, nos preguntaría de donde eramos y para donde íbamos y formalmente nos abriría la puerta para seguir, ahí seguiríamos por una carretera perfectamente pavimentada hasta un caserío donde teníamos dos opciones, una irnos por pavimento para llegar a Caraz o la segunda irnos por destapado para antes de Caraz llegar a Áncahs y pasar por el sinnúmero de túneles hechos a mano del Cañón del Pato, obviamente tomaríamos esta ultima vía.




Apenas empezamos hubo trancon, resulta que estaban haciendo un hueco inmenso para pasar un tubo de agua y así lograr un desagüe de un lado al otro de la vía, por este trabajo los carros llevaban mucho tiempo esperando que abrieran y la gente al vernos de una nos dijo que nos adelantáramos que al ser turistas e ir en moto nos daban permiso para pasar y así fue.

Tan pronto pasamos este obstáculo tomaríamos una curva a la derecha y ahí majestuosamente nos recibiría el primero de los túneles, no podía ser mayor nuestra emoción y nos bajamos de la moto para tomar una foto memorable que marcaría el gran momento que estábamos pasando.


Afortunadamente los carros estaban represados en el arreglo anteriormente mencionado pues cada vez que nos encontrábamos un vehículo en la carretera la cantidad de polvo que se alzaba ante nuestros ojos era tal que borraba todo opción de visibilidad, a diferencia de mis dos compañeros de viaje que pensaron que estaban en un rally, yo me lo tome con total calma, cada montaña, cada curva, cada túnel tiene su encanto y el verde es algo que en este lugar no se ve, se ven todas las opciones de colores terrosos disponibles, así que disfrute cada metro de esta carretera, al punto que ellos debían esperarme cada tanto pues iba realmente lento.




Luego de recorrer poco más de 50 kilómetros de carretera destapada desde el primer túnel, nos encontraríamos con una Y que en una dirección lleva a Chimbote y en la otra a Caraz, tomaríamos la segunda y haríamos un alto en un caserío pues a Alejo se le estaba desarmando la moto.






Continuamos el viaje y después de los más de 100 kilómetros de destapado nuevamente llegaríamos a carretera pavimentada donde disfrutaríamos de los últimos túneles del Cañón y por esta misma vía llegaríamos a Caraz en donde tomaríamos un merecido almuerzo.





Al principio del relato les dije que pensábamos salir temprano de Trujillo y dormir en Huaraz y dentro de las opciones que nos habíamos planteado, si nos rendía el día, era devolvernos desde Caraz por la misma ruta y hacer de nuevo esta maravillosa carretera, una mas era hacerle hasta Huaraz y dependiendo del tiempo ver si nos daba para seguir, decidimos continuar hacia Huaraz pues como ya mencione a Alejo se le estaba desbaratando la moto y ya 100 kilómetros en esas condiciones era suficiente para maltratar las motos y a nuestro cuerpecito.

La carretera entre Caraz y Huaraz es igualmente majestuosa, se parece a muchas vías de Colombia en donde acá si predomina el verde aunque el blanco es un color que también se ve y mucho pues se pasa por una cadena de nevados muy larga que desafortunadamente solo pudimos disfrutar en escasos segundos pues estaban completamente nublados, en este recorrido nos perderíamos con nuestro amigo Mario ya que debimos parar pues a Alejo se le estaba acabando el combustible y Mario decidió seguir, de ahí nosotros intentamos alcanzarlo pero fue infructuoso, llegaríamos a Huaraz a eso de las 3 de la tarde y viendo que estábamos a 150 kilómetros de Casma decidimos seguir.

En Huaraz nos encontrábamos a mas de 3800 metros sobre el nivel del mar y cuando salimos de la ciudad empezaríamos a subir aún más, superando los 4200 metros, de ahí empezaríamos a bajar hacia Casma, la carretera era genial y no se como describirla y solo podré mostrarla con las siguientes imágenes.





Bajamos a estar a unos 600 metros en menos de una hora, que genial este descenso, regresando a las interminables dunas propias de la costa peruana, llegando a Casma entrada las 6 de la tarde por lo que ya nuestro nuevo destino seria regresar a Trujillo.


En carretera nos cogió la noche y estaríamos llegando a Trujillo a eso de las 8 de la noche después de 622 kilómetros increíbles, conocer el Cañón del Pato hizo que todo el viaje valiera la pena.

Continuará...