martes, 6 de mayo de 2014

Fin del viaje... q experiencia maravillosa!!

Luego de rápidamente pasar la frontera, debido a un fuerte aguacero que se acercaba, seguimos hasta Pasto en donde entrada la noche vinimos a almorzar y llamaríamos a nuestro amigo Alvaro Burbano quien, como al principio del viaje, nos recibiría pero esta vez para que le contáramos todas nuestras experiencias vividas en estos 14 días de viaje, aunque primero nos llevaría al hotel donde nos quedamos al inicio del viaje con el fin de poder bañarnos y dejas las motos, pues nos dijo que las experiencias de los amigos moteros le gustaba escucharlas en compañía de un buen Hervido (conocidos en el interior como canelazos).

Fue así como nos encontramos y charlamos por mas de 3 horas, en compañía de al menos 3 de esos hervidos con buen aguardiente Nariño, incitándolo a que viajara mas lejos, pues aunque conoce todo Colombia solo ha llegado hasta Mancora, Perú, nosotros simplemente le decíamos que lo mas difícil del viaje era entre Medellin y Pasto por lo malas que están nuestras vías comparadas con las bellezas de Ecuador y Perú, que debería aprovechar para viajar mas y mas al sur.


Al día siguiente el viaje seria hasta Pereira, ciudad donde viven mis padres y aprovecharía para visitarlos y descansar antes terminar el regreso a Medellin, llegamos un viernes y al sábado cuando pensábamos arrancar y terminar el viaje sufrí un desperfecto mecánico, tal vez recordaran que en Trujillo tuve que cambiar el piñón de salida de mi moto y que por mas que buscamos solo logré que me prestaran uno de una honda Transalp 700 y aunque fue de inmensa ayuda al ser un piñón 530 y mi cadena ser 525 terminó dañandola, resulta que la cadena se estiro de tal forma que se salió y como siempre en el viaje encontré alguien que no dudo en ayudarnos, poniéndole un pin 520, con ese pin se solucionaba el problema de estiramiento pero le daba un constante sonido a la cadena por que el eslabón era menor... pero igual servia para llegar a casa.



Mientras todo eso ocurría, pacientemente Alejo esperaba, y más fue la sorpresa cuando ya mi moto estaba lista e íbamos a arrancar y a quien ya no le quería funcionar fue a él, la moto simplemente falleció, se murió, no dio más, no supimos que paso en ese momento pero ni empujada ni con arranque por batería la moto quiso prender, así que a Alejo se le acabaría el viaje en Pereira, teniendo que llamar a la aseguradora para que desde allá lo enviara en grúa hasta Medellin.



Ya sin la necesidad de arrancar con Alejo, decidí quedarme en Pereira un día más, descansar y acompañar a mis padres ya que a mi papa lo habían hospitalizado desde el mismo día que salí de viaje y duró en esas hasta el día que regresé, todo por cuenta de la próstata que hubo que sacarla por cirugía.

Al día siguiente retomaría mi viaje hasta Medellin, pensando en cada instante en todas las cosas buenas que viví, las cosas que aprendí, lo impaciente que puedo ser contrastado con lo paciente ante las situaciones adversas que vivió Alejo, lleno de grandes y gratas experiencias que contar y mejor aún con un montón de nuevos amigos que hicieron que lo mejor del viaje fuera conocerlos y disfrutar de su compañía.

Kilómetros totales del viaje.
Muchas gracias por leer y aguantarme durante este largo relato.

Desde hoy les digo que mi regalo de cumpleaños numero 35 sera ir a Ushuaia y de 40 años sera Alaska... así las cosas hoy empieza la cuenta regresiva de 3 años para el primero y 8 años para el segundo de esos viajes que con seguridad estarán enmarcados por muchas nuevas experiencias que me conviertan en un mejor ser humano.

juanmejia...